dilluns


Pintar de blanco el asco
Hablar del asco
de los herpes que salieron en mis comisuras
de la noche que inseminó tu vientre de cristo.
Hablar de mi mucosidad
después de llorar y tener el pesimismo
arañando las retinas de tus ojos.
Hablar del último vómito
que eché por el váter
mientras imagino
hincar con unas tijeras
tus testículos de jefe romano.
Hablar de la hemorragia que tuve
a los seis años
vomité tanta sangre que conocí
el cansancio de mis venas
el sueño profundo
y la luna me supo a jarabe de naranja.
Hablar de la androginia que existe
en nuestra imaginación
en nuestro vientre
en nuestros pulmones e intestinos.
Hablar de la anatomía de un sueño erótico
hablar de los perros que comieron
mi vientre limpio de enfermedades
de lejía y vanguardias
mientras pierdes el conocimiento
por el olor a la pintura blanca.
Mirar el cubo de pintura
y sentir que la mano se pinta y se ensucia
de muertos
saber que has comido la flor de cerezo
en mis labios de cráneo abierto.

Pintar de blanco el asco, de Patricia Úbeda (Poeta española)






divendres




[...]"Después creé la boca y los labios de la boca, para aprisionar

las sonrisas equívocas y los dientes de la boca, para vigilar las

groserías que nos vienen a la boca."

"Creé la lengua de la boca que los hombres desviaron de su rol,

haciéndola aprender a hablar... a ella, ella, la bella nadadora,

desviada para siempre de su rol acuático y puramente acariciador."

Mi paracaídas empezó a caer vertiginosamente. Tal es la fuerza de

atracción de la muerte y del sepulcro abierto. Podéis creerlo, la

tumba tiene más poder que los ojos de la amada. La tumba abierta

con todos sus imanes. Y esto te lo digo a ti, a ti que cuando

sonríes haces pensar en el comienzo del mundo."[...]

"Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por

todas partes, iluminando sus consumaciones en un estremecimiento de

placer o de agonía."

"Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco."

Tomo mi paracaídas, y del borde de mi estrella en marcha me lanzo a

la atmósfera del último suspiro. Ruedo interminablemente sobre las

rocas de los sueños, ruedo entre las nubes de la muerte.

[...]


LA BELLA NADADORA

PARA LA LECTURA COMPLETA DEL TEXTO

Vicente Huidobro,
Altazor, Prefacio.











Fotògraf : Jeanloup Sieff

dimarts


"...Sabes mi trágica devoción a las leyendas de príncipes encantados...
Sabes que una música melodiosa y un canto suave me hacían sollozar, y que una palabra de afecto me hacía esclava de otra alma, y sabes, también, que todo lo que soñé tuvo una realidad desgarradora".






"Apareciste, y hubo en mi alma un estallido de vida. Se abrieron todas mis flores interiores..."

"Está muy lejos, y está conmigo, piensa en mi cerebro y llora en mis lágrimas."

“Pero ya sé que la piedad es una frase, como sé también que para ti el dolor es una mentira.”

"Es mi diario. Soy yo desconcertantemente desnuda, rebelde contra todo lo establecido, grande entre lo pequeño, pequeña ante el infinito… Soy yo…"

"Sólo existe una verdad tan grande como el sol: la muerte."

“Sufro un extraño mal que hiere narcotizando; mal de amores, de incomprendidas grandezas, de infinitos ideales. Mal que me incita a vivir en otro corazón, para descansar de la ruda tarea de sentirme viva dentro de mí misma.”

"Soy el erotismo, ¡ven!"


LO QUE NO SE HA DICHO


“Hay en mi alma un pozo muerto, donde no
se refleja el sol, y del que huyen los pájaros
con terrores de virgen ante un misterio de
cadáveres.

Mi alma es un palacio de piedra, donde habitan los ausentes,
trayéndome la sombra de
sus cuerpos para alivio y compañía de mi
vida.

Mi alma es un campo desbastado donde el
rayo quemó hasta las raíces, y donde no
puede florecer ni el cardo.

Mi alma es una huérfana loca, que anda de
tumba en tumba buscando el amor de los
muertos.

Mi alma es una flecha de oro perdida en un
charco de fango.

Mi alma, mi pobre alma, es una ciega que
marcha a tientas sin apoyo y sin guía”.

Teresa Wilms Montt / Viña del Mar/ Chile 1893

dimecres



Posiblemente quepa todo el mar en tus ojos

y quepa todo el sol en tu actitud de acuario;

como un perro amarillo te siguen los otoños,

y, ceñida de dioses fluviales y astronómicos,

eres la eternidad en la gota de espanto.

Tu ilusión se parece a una ciudad antigua,

a las caobas llenas de aroma entristecido,

a las piedras eternas y a las niñas heridas;

un pájaro de agosto se ahoga en tus pupilas,

y, como un traje obscuro, se te cae el delirio.

Seria como una espada, tienes la trial dulzura

de los viejos y tiernos sonetos del crepúsculo;

tu dignidad pueril arde como las frutas;

tus cantos se parecen a una gran jarra obscura

que se volcase arriba del ideal del mundo.

Tal como las semillas, te desgarraste en hijos,

y, lo mismo que un sueño que se multiplicara,

la carne dolorosa se te llenó de niños;

mujercita de invierno, nublada de suspiros,

la tristeza del sexo te muerde la palabra.

Todo el siglo te envuelve como una echarpe de oro;

y, desde la verdad lluviosa de mi enigma,

entonada la tonada de los últimos novios;

tu arrobamiento errante canta en los matrimonios,

cual una alondra de humo, con las alas ardidas.

*Gran melancolía, de Pablo de Rokha , poeta chileno*