dijous





AMOR FOU











 El centro del amor
no siempre coincide
con el centro de la vida.

Ambos centros
se buscan entonces
como dos animales atribulados.

Pero casi nunca se encuentran,
porque la clave de la coincidencia es otra:
nacer juntos.

Nacer juntos,
como debieran nacer y morir
todos los amantes.

Roberto Juarroz

dimecres








SHUSSSSS


















Pongamos un dedo en los labios
Que tu silencio y el mío...
Se encuentren para siempre.

diumenge




PERO TÚ... MENOS TÚ...











Mis labios rojos rotos,
Mi boca ácida
Me tiemblan las pestañas
Pero tú.
Suena
El tacto de la noche
Susurro contra susurro
Todo el cuerpo
Menos tú
Me tiembla la cabeza
Y conozco a la bestia
Que anido.
Toma calor.
Toma mi amor.
Hay flores clavadas en
La almohada.
Hay flores y sangre
En el rostro.
Hay sangre y yo
Me tumbo junto a la noche
Pronuncio, me invento y me presto
A la noche.
Le acaricio el cabello
Y no tengo miedo
De que amanezca
Porque estoy de nuevo sola
Con una mano en el pecho
Y la otra
Entre las piernas.

Laura Rosal
Cádiz. 1988

by jUliet

dijous



ÉL













Los ojos eran extremadamente hermosos.
Los labios de una carne muy dulce.
No era, en fin, tan joven como su belleza.
Gemía, se turbaba, descendía a los sótanos
más húmedos del cuerpo,
usaba su saliva como miel,
simulaba trances de pequeña muerte,
indudablemente efímeros y ciertos. ..

Algo en ÉL era terriblemente delicado,
algo semejaba un perfume muy oscuro
de jazmines enfermos.
Era la suavidad de un lecho de agua,
la escurridiza obsesión de las ojeras,
la blanca piel, suntuosamente condenada.

La sexualidad más sórdida se le volvía azul.
Era el fin del mundo en filo de primavera.
Sabes que no era amor, ni amistad;
sólo un placer que se mira en espejos de noche.

Únicamente esperaba deshacer tu sensualidad en sus muslos.
Cada amanecer deseaba el horror del amor romántico.
Como húmeda flora, putrefacción y hermosura.

Luz lunar en un valle de caricias.
Era la belleza extremadamente turbia.
Su sexo descansaba, magnífico,
como un león satisfecho...

Luis A. de Villena